Estrés diario ¿cómo podemos controlarlo?

Todas las personas somos susceptibles de padecer estrés en algunos momentos de nuestra vida. No se trata de algo que afecta únicamente a ejecutivos de multinacionales o a personas con trabajos rutinarios o exigentes.

Debido al tipo de sociedad en la que vivimos, hay veces en las que no tomamos el estrés  tan en serio como deberíamos. La verdad es que puede influir muy negativamente  en nuestro rendimiento y en nuestra salud física y mental.

Por esto, es práctico conocer una serie de estrategias para manejar y enfrentarnos a nuestro estrés diario.

¿Es el estrés la enfermedad del siglo XXI?

En el mundo en el que vivimos actualmente, lleno de prisas y ajetreo, nos vemos presionados para realizar muchas tareas a la vez. Tenemos responsabilidades en varios ámbitos de nuestra vida, y en ocasiones éstas nos acaban superando.

Nuestro cuerpo no es inmune a todo esto y nos manda señales de que estamos sufriendo estrés como resultado de nuestro día a día. Sudoración excesiva, sequedad bucal, nerviosismo, movimientos intestinales…todo esto  resulta familiar para la mayoría de las personas cuando se enfrentan a tensiones emocionales.

Estas sensaciones de estrés son consecuencia del instinto de nuestro cuerpo de defenderse ante una amenaza. Este instinto es positivo en situaciones de emergencia, como cuando tenemos que esquivar un vehículo que se aproxima a toda velocidad. Pero si el estrés no se mantiene bajo control, puede ocasionar graves problemas de salud  como presión arterial alta, enfermedades cardíacas y diabetes.

¿Estar nervioso sirve para algo?

El sentirse nervioso y estresado es una reacción a una serie de estímulos que creemos que van a  afectarnos en un futuro, lo que  supone una ventaja muy adaptativa que permite nuestra supervivencia. Gracias al sistema nervioso simpático nuestro cuerpo se activa y se prepara para reaccionar ante una situación que nos supone una activación emocional. Presentarse al examen de conducir, tener que entregar un proyecto importante en unos días o hacer frente a una primera cita, son ejemplos de estas situaciones.

El problema se da cuando el estrés producido nos impide o limita una actuación correcta (como el hecho de quedarse en blanco). En estas ocasiones puede resultarnos desadaptativo y desagradable.

Técnicas para enfrentarnos al estrés diario y nerviosismo

Realizar técnicas de relajación y meditación

Suelen recomendarse las técnicas centradas en el control de la respiración y la tensión y distensión muscular. Es positivo concentrarse en alguna imagen mental que nos relaje o repetir algún tipo de frase o mantra.

La meditación nos ayudan a conectar con el presente, relativizar las cosas y concentrarnos en lo importante. El nivel de tensión puede reducirse en gran medida y podemos manifestar un mayor nivel de autocontrol.

Fomentar los pensamientos positivos

Las expectativas que tenemos sobre nuestra propia actuación influyen más de lo que pensamos en el resultado final. El eliminar pensamientos  negativos y creer en nuestras propias posibilidades suele beneficiarnos en nuestro rendimiento.  Además, darse autoinstrucciones sobre lo que vamos a hacer a continuación favorece que no se nos olviden los aspectos clave.

Relativizar la importancia de las situaciones estresantes

Para hacer esto, tenemos que pensar  en la peor situación posible que se nos ocurra, para a continuación, preguntarnos qué ocurriría realmente si pasara lo que tememos. Se trata de darle la verdadera  importancia que tiene a aquello que nos asusta, ni más ni menos. Por ejemplo,Si suspendo un examen ¿mi mundo se acaba?

Establecer objetivos realistas

Es importante que evitemos programar demasiadas actividades y tareas que al final no podemos afrontar. Es necesario ponerse objetivos realistas  tanto en el hogar como en el trabajo.

Así mismo, puede ser positivo el resolver lo antes posible los pequeños problemas que nos van surgiendo. De esta forma, tendremos una mayor sensación de control y de orden.

Practicar deporte

Una de las mejores formas que existen de quitarnos el exceso de estrés es hacer ejercicio. Sin embargo, muchas de las personas que padecen estrés no se sienten con animo de ir al gimnasio, montar en bicicleta o correr, pero es algo necesario y beneficioso.

Con el ejercicio se liberan endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad; además el cansancio del ejercicio hace que durmamos mejor y desaparezca el insomnio.

Desconectar y realizar actividades de ocio

No usar el móvil, ver la televisión o jugar a videojuegos justo antes de irse a dormir, ya que nos activarán y será más difícil conciliar el sueño.

Debemos también tomarnos el tiempo necesario para hacer actividades que nos gustan, como jugar con los hijos, ir al cine, leer, cocinar. Etc. Nuestra mente necesita un respiro de las preocupaciones y debemos dárselo

Estrés Diario: conclusión

En definitiva, un correcto manejo del estrés diario depende de nosotros mismos y de cómo evaluemos y nos enfrentemos a las distintas situaciones. Para ello, debemos procurar:

  1. Buscar soluciones para las eventualidades
  2. No ser demasiado autoexigentes
  3. Eliminar los pensamientos negativos
  4. Hacer planes realistas a corto plazo
  5. Darnos tiempo para divertirnos y disfrutar de lo que tenemos.

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